Sin duda alguna la Ciudad Colonial o Zona Colonial de Santo Domingo, como frecuentemente la llaman, es el lugar de mayor atractivo turístico en la ciudad y uno de los preferidos por gran parte de la población dominicana y extranjeros que nos visitan. “Es un todo concentrado” dicen algunos, refiriéndose a que en ella se pueden realizar actividades diversas, desde salir de compras, sentarte tranquilamente en un parque, disfrutar una buena comida o visitar en una noche los diferentes locales de diversión nocturna.
La Zona resguarda entre sus piedras doradas aproximadamente trescientos monumentos. Por tal motivo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) la declaró patrimonio de la humanidad el 10 de diciembre de 1990.
Aquel 5 de diciembre de 1492, fecha en que el almirante Cristóbal Colón llegó a nuestra isla, fue trascendental. Dos culturas que se encuentran: la española y la taína. Debido a ese hecho disfrutamos del entorno y la historia viva en las piedras coloniales.
Esta gran ciudad es la herencia de años y años de colonización española, época en que se cambiaron nuestros bohíos y chozas indígenas por las modernas construcciones europeas de aquel tiempo.
Comenzando por los lugares que rodean la Zona Colonial tenemos el Parque Independencia, que representa el límite occidental de la zona. Se encuentra ubicado en el extremo occidental de la Calle El Conde, llamado Conde Peatonal, la vía comercial más antigua de la ciudad, y que permanece cerrada al paso vehicular para permitir cómodos paseos a pie al ir de compras o simplemente disfrutar de una buena comida o bebida en sus cafeterías al aire libre.
De moderno diseño, alberga en su interior el Altar de la Patria, un imponente mausoleo de mármol blanco erigido en honor a los Padres de la Patria Dominicana (Juan Pablo Duarte Ramón Matías Mella y Francisco del Rosario Sánchez) y donde, al pie de respectivas estatuas representándolos, están depositados sus restos. Aquí, en fechas patrias y particularmente en el natalicio de Juan Pablo Duarte, se realizan actos oficiales y ofrendas florales para honrar su memoria y exaltar la nacionalidad dominicana.


